LA VIVIENDA COMO “NO LUGAR”.

LA VIVIENDA COMO “NO LUGAR”. DIALÉCTICAS ENTRE ESPACIOS Y PÚBLICOS EN LOS PROYECTOS DE REFORMA URBANA.Gaspar Maza Gutiérrez.

A la categoría de “no lugar” popularizada por el antropólogo francés Marc Augé, se le han asignado toda una serie de procesos que afectan al espacio público contemporáneo y que tienen que ver principalmente con los problemas que aparecen tras la construcción de lugares de paso, la consolidación de lugares sin identidad, sin vecindades estables, o a la proliferación de nuevas áreas con usos fragmentarios.

Evitar las connotaciones sociológicas de carácter negativo de este concepto se ha convertido en una de las condiciones a exigir a cualquier intervención urbanística. Así bajo este influjo muchas de las mismas especialmente las llevadas a cabo en los espacios públicos se han esforzado en construir espacios de calidad tanto en los detalles técnicos como en los ornamentales. No es exagerado imaginar que se podría amueblar elegantemente una casa con los muebles tomados de uno de estos nuevos espacios públicos a la vez que se podría organizar una exposición de arte “pobre” con los muebles y las instalaciones comunitarias tomadas de algunas de las viviendas de estos barrios.

 En el caso del centro histórico de Barcelona, las intervenciones urbanísticas de reforma urbana en el espacio público llevadas a cabo entre 1985-2004, acabaron cambiando físicamente una buena parte del mismo, lo revitalizaron estéticamente, introdujeron inicios de “gentrificación” social y cultural. Fue sin embargo en los espacios de vivienda (especialmente en aquellos de clase social baja cercanos a los espacios públicos reformados) donde acabaron apareciendo las metástasis más negativas que se estaban combatiendo en el espacio público.

En la denominada sociedad postmoderna actual , las diferencias de clase se han acabado así relocalizando cada vez en mayor medida en estos espacios privados que en determinados casos pasan a ser la espalda de los celebrados y virtuosos espacios públicos. Pasemos a ver algunos de estos aspectos en el caso del barrio del Raval y su evolución en el último cuatro del sigo XX en que destacamos 3 etapas:

§ 1980-2004 . El desarrollo de la reforma urbana o la “guerra del espacio público”. En los años ochenta se inicia una reforma urbanística en forma de “guerra del espacio público” en el barrio del Raval-Ciutat Vella. Esta tiene su gran epicentro en los noventa. A partir del año 2000 empieza a encarar sus últimos objetivos.

§ 1988/1990. Comienza la llegada de la inmigración de origen extranjero. Se empieza a producir una importante ola de inmigración que va consolidando un importante cambio demográfico en un periodo de 10-12 años (2004).

§ 1995-2004. Una parte de la vivienda de la zona pasa a convertirse en un “no lugar” como una consecuencia de la confluencia de los dos puntos anteriores con otros procesos históricos.

Estas tres etapas se van yuxtaponiendo unas en otras y entre las tres contribuyen a crear un cambio importante que afecta al conjunto del espacio público de la zona como al ámbito privado de la vivienda. Empezamos en el punto 1 analizando los cambios en el espacio público para pasar en los puntos 2 y 3 a conectar las consecuencias de esta intervención con los cambios sociológicos y la evolución de la vivienda.

1. La reforma urbana o la  “guerra del espacio público”.

Como “guerra del espacio” se podría considerar a la reforma urbanística que tiene lugar en el Raval principalmente entre los años 1985-2004 debido a la especial voracidad con la que se interviene sobre dicho territorio por parte principalmente de las instituciones públicas[1]. De la cuantía de esta actividad conquistadora de espacio nos dan cuenta los 89.000 m2 de suelo liberado[2] con los que se cuentan en el año 2002. Como resultado, la zona se acabó transformando mas en este particular periodo que en un siglo y medio de petición de reformas sin intervención.

Esta guerra afectó a todo el conjunto de una zona tradicionalmente pobre, degradada y habitada durante mas de un siglo por una clase social humilde, gente de paso, negocios tradicionales junto a negocios deprimidos o ilegales propios de lo que tradicionalmente se había considerado como “barrio chino”.

La intervención se llevó a cabo con una fuerte voluntad por cambiar la vida social de este particular espacio público así como a una parte de un publico no deseado- especialmente aquel mas relacionado con el mito y sus negocios. En el año 2004 con una buena parte de la intervención ya finalizada se constataba que a pesar de la misma el espacio continuaba ofreciendo mucha de la vida pública que se había querido eliminar; que algunos de los elementos del antiguo mito se habían borrado pero otros permanecían.

La ideología de la reforma y sus claves.

Para valorar la dimensión de este proceso es necesario en primer lugar empezar teniendo en cuenta el papel jugado por los mecanismos técnicos-administrativos de los que la reforma dispuso.

Entre los 1980-90 se produjo la consolidación de los nuevos distritos municipales dentro del Ayuntamiento de Barcelona que tras la transición democrática se volvieron ya totalmente operativos y eficaces. En segundo lugar hay que señalar también la importancia que tuvo la constitución de una empresa público-privada llamada Procivesa. Esta constituyó una clave importante para llevar a cabo la gestión cotidiana de la reforma así como para el desarrollo de mecanismos ágiles de expropiación que la misma necesitaba.

Un ultimo punto de importancia administrativa, fue la utilización de las diferentes oportunidades que se fueron presentando. Así fue por ejemplo, el caso de la inversión de capitales europeos que durante los noventa iban llegando a la ciudad procedentes de la integración de España en la CEE.

Otro tipo de línea para la comprensión de la reforma se encuentra en el análisis de las ideologías urbanísticas que finalmente la justificaron. En sus inicios, el higienismo ideológico con el que se actuó, se concentró en evaluar los problemas del barrio como un cuerpo enfermo al que había que sanar. La idea de enfermedad se utilizó de una forma constante para calificar a todo el conjunto[3] y justificar con ello una ineludible y particular forma de intervención. De esta ideología higienista fueron también motores y promotores los dos principales regidores políticos de la misma (Joan Clos, Xavier Casas) que a su vez eran médicos de formación.

Urbanísticamente también resultó importante el discurso de la “metástasis”. A través de la misma, se dio prioridad a los cambios primero en las piedras (aspectos físicos e infraestruturales) y después en las personas. Estas metástasis presumiblemente benévolas se encargarían de facilitar los elementos para los cambios humanos posteriores. Fue esta finalmente una consecuencia que no se clarifico nunca, una forma de urbanismo mágico en definitiva.  Cuando falló la misma  algunas de las intervenciones se convertirían en un cáncer, en heridas que no acaban de cerrar y sobre la que era preciso continuar actuando de una forma permanentemente.

El paso del plan general al proyecto constituyó otro punto decisivo para poner en marcha las diferentes intervenciones. El proyecto urbanístico marcó la forma de intervenir del llamado modelo Barcelona en toda la ciudad, que también se aplicó en el Raval. El resultado fue la actuación a través del microurbanismo- en forma de esponjamiento. (Magrinya F, Maza G. 2002 ). Este microurbanismo en la zona acabó funcionando como una buena estrategia disimuladora. Por multiplicación del mismo se acabó convirtiendo en macrourbanismo o así se puede ver si contemplamos todas las intervenciones en su conjunto  tras un periodo de 15 años de constantes microintervenciónes.

Hubo otros puntos que se sumaron a los anteriores y que  ayudaron a dar fuerza y una dirección particular a la reforma. Uno de los más importantes fue el desarrollo de la misma en forma de campaña “militar”. Así se fueron fijando una serie de objetivos consecutivos siempre en función de los dineros disponibles: 1º-Illa San Ramon. 2ºCasa de la Caritat, , 3ºRambla del Raval, 4ºIlla Robadors. Con estas campañas sucesivas se acabó imponiendo la dinámica de que ya no se podía parar, de que si se paraba en alguno de estos puntos se comprometían los objetivos alcanzados anteriormente. Estas campañas se resolvieron con una evaluación oficial siempre optimista y de objetivos cumplidos.

Finalmente la reforma  supo aprovechar las nuevas posibilidad de mercadotecnia urbanística a través de la publicidad postmoderna de los nuevos espacios conquistados. Estos tras sus inauguraciones correspondientes se continuaron autojustificando con imágenes persuasivas o con acciones de simulacro. De esta manera se sucedió la animación de los nuevos espacios mediante fiestas y acontecimientos programados de forma sistemática para dar una nueva vida y un sentido del que a veces carecían[4]. La post-producción de eslóganes de inauguración, de consenso, de participación,[5] por parte de los poderes públicos se convirtió junto a la animación artificial en el mecanismo que dio apoyo y autojustificación al higienismo y otros “ismos”.

Ventajas en proceso.

Hay que reconocer que la reforma también aportó algunas ventajas a la zona. En primer lugar habría que señalar la mejora en la articulación barrio- ciudad que se consiguió para algunas calles que anteriormente a la misma estaban mucho más encerradas e inaccesibles.

Antes de 1998, solo algunas calles como San Pau, Carmen o Nou de la Rambla estaban bien conectadas con la ciudad dado su carácter de  vías de tránsito. Otros lugares como Plaza del Angels y su entorno, o determinadas calles como Robadors, Arco del teatro, o la calle Tapias eran poco visitadas o tenían unas connotaciones muchos mas relacionadas con el mito del barrio Chino-. Tras la reforma mas gente transitó por estas vías y el acceso a las mismas se hizo más fácil.

Una de las intervenciones principales, la Rambla del Raval -a pesar de su exceso de anchura y de escala- introdujo un cambio importante dentro de la circulación interna del  propio barrio como en la relación con la ciudad. El barrio a través de la misma sé recentralizó en torno a un eje en sentido Norte- Sur, anteriormente difícil de encontrar tanto para los residentes como para la gente de paso.

Pese a la disminución del número total de viviendas en el barrio también se consiguieron viviendas nuevas para la clase social más desfavorecida. Así como resultado de la reforma aparecieron  viviendas nuevas en calles como Olmo, San Ramon, Sant Oleguer o Avd. Maria Aurelia Campmany.

Otro elemento evidente en la mejora de la zona fue la dinamización en forma de cultura aportada por las nuevas instituciones que pasaron a establecer su sede en el Raval (MACBA,CCCB y universidades principalmente) así como afines a la misma (galerías de arte, servicios relacionados con la cultura, editoriales….

La oportunidad cultural fue especialmente bien aprovechada por el conjunto de la ciudad, aunque no siempre en la misma medida por el propio barrio. Aunque algunas de estas instituciones realizaron esfuerzos posteriores de conexión con la zona no dejaron de ser vecinos que vivían en si mismos y participan de la vida del barrio mas a través de una convivencia estratégica que real. No se instalaron como vecinos de ningun edificio o escalera compartida con otros vecinos, con lo que la oportunidad de introducir algunos nuevos vecinos en las escaleras mas degradadas -no para desplazar sino para enclasar -se desaprovecho. La mezcla-metástasis justiticadora de la reforma acabó siendo así más una toma de posiciones en el barrio que una mezcla real.

Otros nuevos recursos e instalaciones para el barrio en forma de centros cívicos, servicios personales, o residencias para la tercera edad completarían una lista de ventajas, reconocidas y reconocibles y que justificaron plenamente y en sentido positivo algunas de las inversiones y esfuerzos tanto públicos como privados.

2- EL CAMBIO SOCIOLÓGICO. LA LLEGADA DE LA INMIGRACION EXTRANJERA.

Cambiar espacios fue un proceso con sus propias fases pero cambiar los públicos fue otro bien distinto. Tal y como hemos visto, los mecanismos para cambiar urbanisticamente los espacios de dieron de una forma en parte predecible, cuantificable y hasta cierto punto demoledora. No ocurrió de igual manera a la hora de intentar cambiar los públicos. Así sociológicamente, aparecieron otro tipo de variables; unas veces porque los públicos no se dejaron cambiar y otras porque se acabó produciendo la aparición de nuevos actores.

La combinación de estos dos aspectos dio lugar a una contradicción importante ya que a la vez que se estaba esponjando el barrio también se estaba recibiendo a muchas nuevas personas en el mismo.

Hoy ya podemos afirmar que uno de los cambios sociológicos más importantes producidos en el Raval en los últimos 25 años fue la llegada de una importante número de personas de origen extranjero procedentes principalmente de países como Marruecos, Argelia, Pakistán, India o países Latinoamericanos. Para apreciar el impacto de la misma solo hay que tener en cuenta el dato censal. Así por ejemplo en 1986 solo habían 966 extranjeros censados en el Raval sobre un total de 42.009 personas; a la entrada del siglo XXI eran 17.614 sobre un total de población de 37.428 personas.

En general este aumento de la presencia de inmigración fue importante para toda Barcelona, pero la concentración de esta en un área de aproximadamente 4 km2 como era el espacio físico ocupado por el Raval acabó produciendo un fuerte cambio en este subconjunto. Las consecuencias del mismo donde primero se apreciaron fueron en el espacio público y semipúblico de la zona.

En muchas de las calles empezaron a aparecer y desarrollarse negocios relacionados con los grupos de inmigrantes (carnicerías, colmados, locutorios), unos mas especializados en el propio grupo, así como otros con servicios para todo el barrio. Cuantitativamente los cambios fueron muy fuertes y se dieron en un periodo muy corto de tiempo;  por ejemplo, se paso de 65 comercios regidos por inmigrantes en 1996 a 213 en el 2003. En el caso de los locutorios, en solo 4 años (entre 2000 al 2004) aparecieron 35 nuevos negocios de este tipo.[6]

Estos comercios sustituyeron a muchos antiguos comercios y colmados tradicionales. Se hizo habitual la secuencia en determinada calles de negocios relacionados con la inmigración -restaurante, locutorio, carnicería, peluquería-. En otras ocasiones, el comercio especialmente aquel situado en plantas bajas se combinó de nuevo con vivienda como había estado en épocas anteriores.

En general este proceso de toma de posiciones que se empezó a localizar en el Raval a principios de los noventa, también se estaba dando a la vez en otros barrios y ciudades como Lavapies-Madrid, o cascos antiguos de ciudades como Zaragoza, Manresa,…  Los mismos procesos a su vez se dieron en los 70-80 en otros barrios y ciudades de países europeos como Francia, Inglaterra, Alemania. La inmigración no era una especificidad del Raval (era algo más global), pero si que se estaba localizando en mayor medida en este espacio.

La instalación progresiva de la inmigración en el barrio vista en su conjunto acabó estableciendo de esta manera su propia reforma urbanística dentro del espacio público. Esta reforma se dio de una forma paralela a la oficial y a través principalmente de la cada vez mayor presencia en negocios, locales y ambientes nuevos que se fueron consolidando.

3. LA VIVIENDA COMO “NO LUGAR”[7].

Tras la guerra del espacio emprendida por el municipio y los cambios físicos y sociológicos introducidos por la inmigración, el tercer cambio en el contexto del Raval tuvo lugar en el entorno de la vivienda más popular, es decir, en aquella que estaba dando cabida a los inmigrantes de origen extranjero y que anteriormente había acogido a los autóctonos más pobres [8].

¿Cuáles fueron las causas por las que una parte de la vivienda se acabó convirtiendo en un “un no lugar”, en la espalda de un espacio público higienizado? ¿a que nos referimos cuando hablamos de vivienda “no lugar”?.

Vivienda “no lugar” era aquella vivienda mayoritariamente de alquiler en la que no se dio ningún tipo de apropiación personal; un tipo de vivienda que por diversos motivos se fue convirtiendo en un simple lugar de tránsito. Muchos de los inquilinos eran recién llegados a la ciudad y vivían en la misma de una forma transitoria.

Estas viviendas formaban parte de edificios en donde se daba una situación permanente de conflicto comunitario con disputas constantes  sobre la conexión legal-ilegal a la luz, el agua o conflictos sobre limpieza de la escalera, la basura o el estado de la portería. Estaban generalmente en edificios antiguos de mas de 70 años pero también en edificios nuevos, especialmente en aquellos que fueron construidos para dar alojamiento a las personas afectadas por las expropiaciones forzosas. Las infraestructuras de estos edificios nuevos en muy poco tiempo se acabaron deteriorando.

A las situaciones de tránsito, lucha y deterioro, se unieron en ocasiones situaciones de ocupación ilegal, realquiler de habitaciones o reordenación interna de los pisos para dar cabida al mayor numero posible de personas. En algunos casos se retiraron de las mismas una buena parte de los muebles para colocar en toda ella colchones y así pasar a habilitarlas como dormitorio común.

¿Cómo y porqué se  acabó produciendo este fuerte proceso de dualidad negativa respecto a la reforma urbana que se estaba llevando en el espacio público? (ver fig. 1,2,3,4).

Para responder a esta pregunta, es necesario recordar primero que la degradación de una parte de la vivienda en el Raval no fue solo una circunstancia actual sino que también fue la consecuencia de un largo, e histórico proceso de no inversión por parte de propietarios privados como de entidades públicas. El propio origen del barrio concebido como arrabal de fabricas y viviendas de escasa calidad y poco planificadas también tuvo que ver en ello así como la concentración de un alto porcentaje de viviendas en régimen de alquiler.

Otras causas no intrínsecas al Raval, se acabaron juntando también en el mismo. Así durante los noventa, el cambio legislativo (Ley Boyer) y el aumento generalizado del precio de la vivienda tanto de alquiler como de compra y venta en el conjunto de la ciudad acabó produciendo un cambio muy brusco del mercado inmobiliario. Este cambio supuso una reordenación forzosa para las clases mas desfavorecidas- especialmente la sobrevenida tras la práctica desaparición del alquiler barato -al que estaban más habituados y que se localizaba hasta entonces en barrios como el Raval

Tras estos aspectos también hay que reconocer que otra parte de las causas que llevaron hacia la vivienda “no lugar” tuvo su origen en los impactos derivados de las numerosas intervenciones  en el espacio público que dignificaron el mismo pero a la vez taparon las malas condiciones en las que se encontraba una parte de la vivienda. Veamos algunas conexiones en este sentido:

  • § La construcción de mas espacio público supuso una disminución importante del número de viviendas en la zona: (789 menos por ejemplo en el caso de la Rambla del Raval ).
  • § Los esponjamientos produjeron una revalorización de las viviendas en torno de los mismos pero también el surgimiento de fuerzas y movimientos especulativos donde antes no había interés. Estas siempre acababan desplazando a los más débiles.
  • § Las intervenciones en el espacio público produjeron un desplazamiento de las personas con menos poder adquisitivo; por un lado hacia fuera del barrio, y por otro hacia las manzanas menos afectadas por el proyecto de reforma.
  • § Dentro del barrio sobrevino la sobreocupación[9] (303 viviendas en el caso del Raval), así como la concentración de desplazados en las manzanas especialmente construidas para dar cabida a los afectados por derribos.

Todo este conjunto de aspectos agravó la tensión en la zona y se abrió el paso posterior hacia la formación de comunidades de vecinos donde prácticamente todas las familias tuvieron que acabar recibiendo ayudas permanentes de los servicios sociales.

Tensión sociales en el “no lugar”.

Un último punto para comprender el conjunto del proceso pasa por tener también en cuenta la multicasualidad negativa que afecta a las personas que viven en situaciones de exclusión social. Una situación de este tipo se acaba produciendo cuando convergen sobre un mismo individuo toda una serie de problemas que afectan en diferentes niveles: personal, familar, contexto social, educación…..

Los problemas con la vivienda son en muchas ocasiones un aspecto más que se añade a estos ejes y contribuye a agravarlos en una buena medida. Veamos como algunos de estos aspectos acabaron actuando sobre los habitantes de en este sector que hemos calificado como vivienda “no lugar” en la zona del barrio del Raval.

En primer lugar, la situación de exclusión social se empezó a consolidar al  dejar de resistir los propios afectados al proceso de exclusión y  dar su autorización, apoyo inconsciente o consentimiento a una reforma urbanística que les estaba expulsando unas veces o arrinconando en otras. Esta complicidad era bien patente en el tema de la vivienda y en los “habitus” cotidianos que mantenían con la misma. A pesar de su importancia pocas de estas personas llegaron a  ver la vivienda como un patrimonio, como una inversión, como un punto clave para defender la estabilidad personal o social.

Es propio de una situación de exclusión social el que se acaben produciendo muchas dificultades para la autoorganización comunitaria. Un número importante de estos vecinos se encontraron en repetidas ocasiones en procesos de denuncias cruzadas entre ellos mismos derivados de su propia convivencia cotidiana. A consecuencia de las mismas su autoorganización para luchar hacia afuera se hizo imposible. En las entrevistas los vecinos se referían respecto a sus convecinos con  expresiones como: “te presionan, se te encaran, se chivan….” . Se evaluaban las situaciones siempre desde el individualismo y el conflicto “yo estoy contra ti, tu estas contra mí y los dos estamos contra este” o desde las intrigas, las fracciones…..

Los grupos familiares que se acabaron concentrando dentro de estas viviendas eran también muy atípicos y desiquilibrados; desde edificios en los que coexistían diferentes tipos de unidades familiares hasta viviendas ocupadas por un hombre-mujer solo y mayor, a viviendas totalmente llenas de familiares y parientes. Estos desequilibrios no favorecían la cohesión social y la sobreocupación acabó generando roces, molestias y protestas.

La red familiar y social de estas personas estaba en muchas ocasiones limitada o cerrada en sí misma. Era habitual encontrarse con autóctonos aislados sin ninguna vinculación familiar a la vez que familias de inmigrantes en procesos de tránsito, reagrupamiento familiar o familias con redes solo conectadas a otros inmigrantes. Estas situaciones llevaban a la producción de dependencias muy fuertes y a la perdida o limitación del capital social.

Finalmente, no hemos pretendido abordar estos últimos puntos del análisis de contexto como una critica a los vecinos de estas viviendas sino como hemos indicado al inicio hay que entenderlas como una consecuencia propia de la situación de exclusión social en la que se encontraban. En general en este tipo de vivienda degradada una buena parte de los vecinos se acabaron haciendo un tanto depredador de las infraestructuras como de las relaciones sociales. Los individuos en situación de exclusión no son, ni pueden ser solidarios como consecuencia de la situación desesperada en la que se encuentran.

4- CONCLUSIONES.

En el caso del barrio del Raval en el centro de la ciudad de Barcelona hemos podido ver que es una zona de alta complejidad para la que se necesitan diferentes análisis yuxtapuestos para intentar comprender la situación. Una primera conclusión de conjunto es que se intervino mucho donde no se tenia que haber intervenido tanto (espacio publico) y se intervino poco donde se podía haber intervenido mucho más (vivienda, exclusión social, inmigración).

También hemos podido ver como construir espacios públicos fue un proceso pero cambiar y construir procesos sociales era otro bien distinto. Las intervenciones urbanísticas intentaron cambiar las dos cosas a la vez sin reconocer que los procesos sociales tenían variables muy independientes de los mismos.

El “no lugar” en la zona no fue el espacio público sino que finalmente se acabo instalando en el espacio privado. Se fue consolidando de esta manera un fuerte contraste entre un espacio público mejorado, publicitado y en ocasiones de lujo frente aun espacio privado que no mejoró y que en  determinadas partes acabó empeorando.

Geográficamente, el “no lugar” acabo localizándose en una parte de la vivienda humilde del Raval y especialmente en determinados lugares, viviendas, calles y edificios que quedaron en la espalda de los lugares mas reformados y publicitados.

El “no lugar” fue así una parcela del espacio privado al que se encontraron obligados a vivir, casi deportados tanto los inmigrantes como los autóctonos con menor poder adquisitivo y con menores posibilidades para hacer frente a las consecuencias de los cambios.

En el año 2004 con un cambio ya irreversible en las estructuras físicas, se continuaba haciendo necesario el apoyo a la estructura social, a la regeneración de lazos, de relaciones, a la creación de capital social a través de otro tipo de proyectos. Es decir, el desarrollo de proyectos de un verdadero microurbanismo social, con programas sociales a nivel de casa por casa, vivienda por vivienda, edificio por edificio o continente con contenido.

JEREZ 6/7 Noviembre 2004. JORNADA  SOBRE MOVIMIENTO VECINAL Y ESTRATEGIAS DE PARTICIPACION VECINAL.

Barcelona. Enero 2005.

Bibliografía:

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ABELLA Martí (2000) : Ciutat Vella. El cor antic, en Ayuntamiento de Bcl, Barcelona 1979/2004. Ed Ayuntamiento Bcl.

CABRERA Pere (1999) : La rehabilitación urbanística de Ciutat Vella. en Ayuntamiento de barcelona ,1999. Urbanismo en Barcelona. Ed Ayuntamiento Bcl.

BOHIGAS, Oriol (1987) : Metastasi i estratégia. En “Barcelona espais i escultures” Ed. Ayuntamiento de Bcl.

GABINET TECNIC DE PROGRAMACIÓ (2001) : Informe sobre la sobreocupació dels habitatges a Ciutat Vella. Barcelona. Ayuntament de Barcelona.

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MAGRINYA, Frances, MAZA, Gaspar (2002) : Inmigración y huecos en el centro histórico de Barcelona (1986-2000). En Delgado, M. ed. Inmigración y cultura. Ed.CCCB. Barcelona

Maza, Gaspar (1999): Producción, reproducción y cambios en la marginación urbana. La juventud del barrio del Raval de Barcelona 1986-1998, Tarragona, Universitat Rovira Virgili, Tesis doctoral inédita.

MAZA Gaspar (2002) : ¿Participantes o participados?.Por favor no me representes. Idensitat.CLF-BCN01-02. Ed Injuve P.223-228

MAZA, Gaspar, MCDONOGH, Gary, PUJADES, Juanjo (2002): Barcelona Ciutat oberta: transformacions urbanes,participacio ciutadana i cultures de control al barri del Raval. Revista d´etnologia de Catalunya.

MAZA, Gaspar, PARRAMON, Ramón (2004) : Habitus. Video instalación.Exposición Quorum.Comisaria Rosa Pera. Sala Gran “La Capella”. Ayuntamiento de Barcelona.

McDonogh, Gary (1987) The Geography of Evil:  Barcelona’s Barrio Chino. Anthropological Quarterly, vol. LX, núm. 4, pp. 174-185.

—– (1999), Discourses of the City: Urban Problems and Urban Planning in Barcelona. Theorizing the City  New Urban Anthropology, ed. Setha Low. New Brunswick: Rutgers University Press, pp. 342-376.




[1] Magrinya F. (2002) : Hacia una relectura de los espacios publicos desde la modernidad. El ejemplo del Raval de Barcelona.  señala 3 etapas en el origen del espacio publico en el centro histórico de Barcelona: etapa mercantil, etapa industrial, etapa culturalista. Fueron asi otro tipo de guerras de espacio en etapas anteriores.

[2] Fuente Procivesa 2002 : 14 anys tranformant Ciutat Vella. Ayuntament  Barcelona.

[3] Con el diagnóstico de enfermedad, se ocultan asi otros valores mas positivos que también tienen lugar en el mismo espacio. Valores como respeto, tolerancia, permisividad.( Mcdonogh G.1987,1999), (  Maza G.1999) ..

[4] Esta mercadotecnia es un punto es importante en cuanto que sirvió especialmente para tranquilizar al conjunto de la opinión publica; una opinión pública que siguió el proceso desde fuera, ya que dentro del barrio no se desarrolla ninguna capaz de hacer frente a estos principios. Se dío alguna excepción de entidades pero en su mayor parte acaban contemporizando con los objetivos oficiales.

[5] Los  eslogans fueron desde el  mesianismo que se utilizó para la inauguración de la Rambla del Raval, : “El rey sol y la reina espacio llegan al barrio” a los eslogans de consenso que sistemáticamente inundabann el barrio y la ciudad del tipo : “El Raval mes: mes que mai”, ” Ciutat Vella el prime “….

[6] Fuente: elaboración propia.

[7] “No lugar” es un concepto popularizado por el antropólogo  Marc Auge. Fisicamente se encuentra en diferentes espacios, “los no lugares son tanto las instalaciones necesarias para la circulación acelerada de personas y bienes (vias rápidas, empalmes de rutas, aeropuertos) como los medios de transporte mismo o los grandes centros comerciales, o también los campos de tránsito prolongado donde se estacionan los refugiados del planeta.p.41 En este ultimo espacio incluiriamos el tipo de vivienda que estamos analizando.

[8] Los datos descriptivos que utilizo en este apartado proceden en una parte de mi experiencia como trabajador social dentro de un proyecto municipal llamado “La comunidad” entre los años 2000-2004. A través del mismo visitamos y catalogamos la situación de 16 edificios de la zona Sur del barrio del Raval en peores condiciones, (ver memoria Proyecto “La Comunidad” C.SS Raval Sur .Ayuntamiento de Barcelona- Distrito Ciutat Vella). Otra parte de la descripcion esta basada en propio trabajo de campo desarrollado durante el proyecto Habitus.

[9] Fuente. Informe Gabinete Técnico de Programación. Ayuntamiento de Barcelona.


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