La renovación de la periferia urbana en España: un planteamiento desde los barrios.

La renovación de la periferia urbana en España: un planteamiento desde los barrios.
Montserrat Pareja Eastaway y Montse Simó Solsona

1. Introducción

El objeto de este capítulo es el análisis del proceso de renovación de barrios en España a través del estudio de dos casos en la ciudad de Madrid (Orcasitas y Simancas) y de dos casos en la provincia Barcelona (Trinitat Nova y Sant Roc) . La elaboración de este capítulo ha sido posible gracias a la labor de tres años en el proyecto RESTATE – Restructuring Large Housing Estates in Europe-, proyecto financiado por el V Programa Marco de la Unión Europea . El principal objetivo de este proyecto ha sido la identificación de buenas prácticas en la renovación de barrios a través del estudio de los programas de renovación de barrios llevados a cabo en polígonos de vivienda pertenecientes a diez ciudades europeas.

El capítulo se ha estructurado en tres epígrafes: en primer lugar, se exponen sucintamente similitudes y diferencias que caracterizan el objeto de estudio, esto es, los barrios en España. En segundo lugar se plantean las características principales de los procesos de intervención en los barrios y los elementos que se pueden entrever como relevantes. Adicionalmente, se valoran el tipo de políticas, programas o acciones que se han llevado a cabo en estos barrios y, finalmente, el capítulo presenta los resultados de cómo los vecinos perciben tanto el propio barrio como los cambios que se están llevando a cabo en ellos. A modo de conclusión se identifican aquellos elementos que contribuyen decisivamente al éxito o fracaso de una determinada intervención.

2. Los barrios periféricos en España

La construcción de vivienda con carácter masivo en la periferia urbana caracterizó el urbanismo de las grandes ciudades europeas en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial.

En España este fenómeno se produjo de forma similar pero por motivos distintos. El déficit de vivienda se generó básicamente por la necesidad de ofrecer cobijo a aquellos que emigraban desde el entorno rural hacia las grandes ciudades, en su mayoría motivados por la búsqueda de trabajo y de mejores condiciones de vida. La proliferación de áreas degradadas en las afueras de las ciudades obligó, en algunos casos, a sustituir el chabolismo por lo que se ha llamado “barraquismo vertical” (EARHA, 2003) creando altas densidades de vivienda alrededor del núcleo urbano.

Los polígonos de vivienda construidos en Europa entre los años 40’s y 50’s tienen distintos orígenes, dimensiones, diseño y tipología de población. Sin embargo, en todos ellos hay una cierta continuidad en cuanto a problemáticas y situaciones (Murie et al, 2003) . Dentro del territorio español, estos polígonos no responden a formas de crecimiento natural de la ciudad, son piezas autónomas que a lo largo del tiempo han ido incorporándose de forma más o menos articulada en el continuo urbano y han sido en su inmensa mayoría privatizados, aún cuando fueron construidos como vivienda pública.

Desde los años 80’s, tanto en España cómo en el resto de Europa, la preocupación por el estado de estas áreas ha sido creciente: el deterioro, la pérdida de atractivo, la sobrepoblación y la precariedad en la estabilidad de la composición social de los vecinos son, entre otros, algunos de los motivos que han provocado el desarrollo de programas y políticas específicas para renovar estos barrios.

En el caso español, el esquema temporal, un tanto distinto al europeo, sería aproximadamente el siguiente: la transición a la democracia en los años 70’s coincide con las primeras reivindicaciones vecinales, a lo largo de los 80’s, el problema se convierte en mucho más evidente y es en los 90’s cuando empiezan las primeras soluciones. La fortaleza que adquieren los movimientos vecinales comporta en muchos casos la respuesta por parte de la administración. Así, en aquellos barrios en los que es difícil encontrar una única voz por parte de los habitantes, bien porque el tejido asociativo es débil, bien porque la divergencia en cuanto a intereses o prioridades de los vecinos es alta, las intervenciones por parte de la administración son mucho más erráticas y sin una estrategia claramente definida .

El contexto de un barrio se define a través de sus constantes vitales detectadas a lo largo de su trayectoria demográfica, social, política y económica. Resulta casi imposible establecer una tipología única de barrios; la confluencia, en mayor o menor grado, de diversos aspectos representativos de cada territorio, esto es, composición de la población, tipología estructural de los edificios, actividades económicas predominantes, etc. hacen de cada barrio una realidad única.

Aún así, la periferia urbana en general muestra con mayor agudeza algunos de los problemas más acuciantes de la sociedad española : el envejecimiento de la población, las tasas elevadas de paro, pocas oportunidades de inserción en el mercado laboral por niveles educativos bajos y concentración de algunos colectivos marginales, entre otros. Además, el deterioro grave de las viviendas y espacios comunes, la falta de mantenimiento de las zonas colectivas y la falta de actividad económica en el barrio crean un espacio susceptible de remodelación.

Del mismo modo, en los barrios confluyen las políticas generalistas propias del estado del bienestar (sanidad, educación y vivienda, entre otras) y en ellos se manifiestan aún más abiertamente las carencias del mismo, en particular en relación a la vivienda . La difícil situación de la vivienda asequible en España hace que algunos barrios sean proveedores de vivienda a aquellas familias que no pueden formar parte de la demanda en el resto de la ciudad. La periferia urbana ha realizado un papel indiscutible en la provisión de alojamiento a determinados colectivos, la composición de los cuales ha ido variando a lo largo del tiempo; desde los trabajadores poco cualificados que acudían en busca de trabajo en los 50’s a los inmigrantes recién llegados desde finales de los 90’s.

En el caso de Catalunya se produce simultáneamente un fenómeno de rápido deterioro estructural: la aparición en los años 90’s de los primeros problemas referentes a la utilización del cemento aluminoso en los años de construcción masiva de vivienda, convierte en prioritaria y urgente la acción pública . El inicio de los programas de remodelación se produce poco después de la detección de dicha patología estructural. En principio, aquellos barrios en dónde la necesidad de acción es más urgente se dotan de los necesarios instrumentos para iniciar el proceso de substitución de las viviendas; Sant Roc y Trinitat Nova forman parte de este primer grupo. En cambio, en Madrid, el proceso sigue unos derroteros muy distintos: es la dinámica vecinal en la mayoría de casos que irrumpe en el panorama y obliga a la administración a iniciar el programa conocido como de “Remodelación de barrios en Madrid”.

Para acabar esta breve descripción de los barrios periféricos en España, no se quiere prescindir de la vinculación de tales barrios a “macro-acontecimientos”, tal y como lo denominan Murie et al (2003) . Estos autores señalan:

“Lo que sucede en los barrios está influido por los acontecimientos económicos, demográficos, socio-culturales y políticos que se suceden a escala urbana, regional, nacional, europea e incluso global. Cada barrio está situado en (o cerca de) una ciudad, en una región, en un país y está influido por una combinación particular de “macro-acontecimientos.”

Cualquier análisis en profundidad de los barrios no puede obviar la relación espacial, temporal, social, política y económica de los mismos con el contexto.

Para acceder y descargar el artículo completo publicado en www.restate.geog.uu.nl


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