Los comunidad china quiere crear su ‘marca’ en Santa Coloma de Gramenet

Los cerca de 30.000 residentes chinos que viven en Catalunya despiden la noche del sábado al domingo el año del perro para dar la bienvenida al año del cerdo, según un calendario que llega ya a su año 4.075. Uno de sus principales lugares de residencia y encuentro es el barrio Fondo de Santa Coloma de Gramenet, distrito donde hace cuatro años los chinos representaban ya el 30% de la población extranjera.

Joel Albarrán | Barcelona | 17/02/2007 | La Vanguardia

La llegada y asentamiento de nuevos inmigrantes ha seguido consolidándose, dando lugar a lo que muchos vecinos consideran un auténtico Chinatown: al menos 120 negocios (bares, peluquerías, colmados, agencias de viajes, autoescuelas, etc) donde el chino es la primera lengua y el español a veces ni se comprende.

El gobierno municipal está poniendo en marcha una campaña de “buenas prácticas comerciales” dirigida a los negocios regentados por chinos. Un técnico y un mediador municipal visitarán todos sus negocios para informarles de los usos locales y les entregarán la información redactada también en chino.

El triángulo chino
El presidente de la Asociación de Empresarios y Trabajadores Chinos de Catalunya, Ye Jin Yun, cree que “Santa Coloma puede hacer una marca con los chinos” y explotar el potencial económico de una actividad creciente que últimamente ha llegado también al Polígono Montigalà de Badalona, sumándose al conocido núcleo de la calle Trafalgar de Barcelona. Entre los proyectos de la asociación se encuentra la creación en el barrio de un centro cívico para chinos: con mesas de ping-pong, ordenadores y sofás donde tomar te chino.

El vicepresidente de la Asociaciación de Vecinos del barrio Fondo, Fidel Sánchez, confirma que la comunidad china abre “negocio tras negocio”, pero asegura que no hay grandes problemas de convivencia, ya que “si no se meten con ellos, ellos no se meten con nadie”. Aún y así, considera que los chinos “deben integrarse mucho más” y participar en la vida local. Añade que, como sucede con otros colectivos de emigrantes, los chinos viven en algunos casos hacinados en pisos con hasta “20 o 30 personas”.

Poca integración
El barrio Fondo sirve a los chinos de plataforma de aterrizaje en una cultura completamente distinta a la suya, pero cuando logran progresar muchos se mudan a otras zonas de la ciudad, cuenta el experto en cultura china David Martínez, profesor en los estudios de Asia Oriental de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

Su aprendizaje de la cultura local se limita a lo “puramente funcional” porque su objetivo en España es trabajar y “ganar dinero”. Asegura, sin embargo, que la integración sí que se produce “durante la segunda generación”.

Lo demuestra el caso de Bárbara Yuan Ji, fundadora de la primera autoescuela para chinos de Catalunya. A sus 30 años y después de casi media vida en España, habla perfectamente el español y cuando se le pregunta cómo va a celebrar el año nuevo bromea asegurando que “quizás me hago una paella, es que estoy muy integrada”.


Leave a Reply